Tostadas
Las tostadas salieron volando, ajenas a mi hambre y a mi asombro. Saltaron de la tostadora, marchándose acto seguido por la ventana. Yo, embobado con el cuchillo de la mantequilla en la mano, me quedé un rato allí, en la misma posición, como si esperara a que volviesen, o como si Maite me fuera a despertar con su codazo habitual.
Nada de eso pasó.
Maite ya no estaba, las tostadas tampoco. Ambas me dejaron el corazón y el estomago con sentido de desalojo.
9 comentarios
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Me encantó, breve pero muy claro. Tan pocas palabras para expresar tanto!
qb2 (11/05/2009)
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Estupendo. Muy buen final. Me gustó mucho.
Xosé (12/05/2009)
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Bárbaro. Me encantó. Es terrible, y real, cuando te das cuenta de ke las tostadas ya no estan. :(
malu (13/05/2009)
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pues en realidad muy corto...!
y al menos no me ayuda..!
holic (23/05/2009)
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perfecto me ayudaron mucho
Anonymous (26/05/2009)
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¿Eran de pan integral o blanco? Por si quieres buscarlas, las de pan integral se van al infierno y las de pan blanco al cielo... suerte.
Goblin (07/07/2009)
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hoy me di cuenta de esto, ademas me paso lo mismo...
todo se va, nada queda...por lo menos no estoy solo en esto...
gracias
lslq (28/09/2009)
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Un pequeño cuento para saber cuanto le duele al cuerpo un adios en el estómago ¿nada más? jajaja
DIYEU (10/10/2009)
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Muy bueno
Ana (11/01/2010)
