Mundo Du. Cuentos breves, relatos sorprendentes

La pena del picante

Por Diago Lezaun

Es una pena que a Elvira le guste tanto el picante. Le gusta tanto que en lugar de echarle tabasco al arroz le echa arroz al tabasco. Le echa jalapeños al yogur y pimienta blanca al café con leche, y es una pena. Elvira tenía una sonrisa preciosa. Ahora se la tapa la almorrana. Isabel le propuso tatuarse una sonrisa a la misma altura, pero Elvira es una mujer de símbolos. Un dragón chino, igual..., dice mientras juega con el mechero.

Publicado el 02/02/2006

2 comentarios

  1. Que Elvira siga sonriendo, con almorrana o sin ella, con tatuaje o sin el, las sonrisas son hermosas...

    ana (05/01/2007)
  2. Me ha hecho sonreir. Muy buen sentido del humor.
    David Hornero (30/05/2009)
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